Y para todos los amigos de Rubí y alrededores......!!Feliz Fiesta Mayor¡¡
lunes, 28 de junio de 2010
ENTRE LA TIERRA Y EL CIELO...
jueves, 10 de junio de 2010
ERASE UNA VEZ.... ELECCIONES A LA PRESIDENCIA DEL BARÇA
Así comienzan muchos cuentos. El mio de hoy, también. Era una vez un “cule” al que el próximo trece de Junio las “urnas” le invitan a la acción, derecho democrático de emitir su voto personal. Hasta ahí todo va bien. Lo problemático para ese socio enamorado de la Entidad, feliz con su entrenador del primer equipo de fútbol, y con todo lo que llena nuestros espacios con el color blaugrana, es que hay que escoger entre cuatro candidatos.
Y donde esta el problema -diría usted-si todos formaron, en algún momento, parte de la Junta con Joan Laporta...?. Vaya, pues que también -todos menos uno- se fueron de la mencionada Junta. Cada cual por un motivo o razón. Y donde esta el problema si hay donde escoger?. Pues que mirados uno por uno a la cara, escuchados algunos de sus discursos y casi calcagas sus aspiraciones por presidir el club, me sobran todos esos cruces de acusaciones que van de aquí para allá.
Batallas que, día a día, vemos en los políticos de nuestro País y que nos hastían sobremanera. Uno de los cuatro candidatos a presidente del F.C. Barcelona conseguirá su objetivo pero de entrada mi “tarjeta roja” a cada uno de ellos por los comportamientos antes señalados. Por favor, señores candidatos, basta de dimes y diretes, basta. Dedíquense a explicar cada uno de sus proyectos que, a lo mejor, alguno gusta mas que otro y, entonces, solo entonces, ese “cule” que paga religiosamente su cuota, que va al campo a vibrar con los jugadores, que ve en la TV cualquier eventos donde ondeen las banderas blaugranas, a lo mejor va este Domingo al Camp Nou y emite su voto completamente convencido.
Y, por favor, no se olviden nunca, entre ese amor que dicen profesan al Club, a esos colores, que ese nuestro club es de todos los socios. Aunque solo una selecta minoría puedan permitirse el lujo de acceder al sillón de Presidente. Ah, el nuevo Presidente podría comenzar su mandato enmendando esa plana. Que cualquier socio con ganas, amor e ideas pudiera soñar con llegar a esa presidencia tan anhelada.
Y donde esta el problema -diría usted-si todos formaron, en algún momento, parte de la Junta con Joan Laporta...?. Vaya, pues que también -todos menos uno- se fueron de la mencionada Junta. Cada cual por un motivo o razón. Y donde esta el problema si hay donde escoger?. Pues que mirados uno por uno a la cara, escuchados algunos de sus discursos y casi calcagas sus aspiraciones por presidir el club, me sobran todos esos cruces de acusaciones que van de aquí para allá.
Batallas que, día a día, vemos en los políticos de nuestro País y que nos hastían sobremanera. Uno de los cuatro candidatos a presidente del F.C. Barcelona conseguirá su objetivo pero de entrada mi “tarjeta roja” a cada uno de ellos por los comportamientos antes señalados. Por favor, señores candidatos, basta de dimes y diretes, basta. Dedíquense a explicar cada uno de sus proyectos que, a lo mejor, alguno gusta mas que otro y, entonces, solo entonces, ese “cule” que paga religiosamente su cuota, que va al campo a vibrar con los jugadores, que ve en la TV cualquier eventos donde ondeen las banderas blaugranas, a lo mejor va este Domingo al Camp Nou y emite su voto completamente convencido.
Y, por favor, no se olviden nunca, entre ese amor que dicen profesan al Club, a esos colores, que ese nuestro club es de todos los socios. Aunque solo una selecta minoría puedan permitirse el lujo de acceder al sillón de Presidente. Ah, el nuevo Presidente podría comenzar su mandato enmendando esa plana. Que cualquier socio con ganas, amor e ideas pudiera soñar con llegar a esa presidencia tan anhelada.
jueves, 3 de junio de 2010
DE LAS PRIMAS DE LOS FUTBOLISTAS ESPAÑOLES Y OTRAS ZARANDAJAS
Estamos apañados. Vaya País. Nos creíamos ricos y ahora ha venido “Paco con las rebajas”. Bien, ha sido el Sr. Zapatero y su Gobierno los que han cogido la tijera, de un día para el otro, y a recortar. Y, a lo fácil, a menguar el sueldo de los funcionarios y de los pensionistas. Y los grandes capitales siguen con sus beneficios y especulaciones¡. Claro dicen que no queda mas remedio. Que hay que bajar los gastos fijos del Estado.
Y uno ,que es de los de a pie , se pregunta?: tantos cerebros y ninguno de los que nos mandan se daba cuenta de que vivíamos en la inopia económica?. Resulta que , según algún osado economista, la deuda global de todos los españoles (Estado, Comunidades, Ayuntamientos, Bancos, particulares, etc..., es, nada más y nada menos, que el cuatrocientos por cien del Producto Interior Bruto de nuestro querido País. Una minucia.
En la Generalitat de Catalunya, también los consabidos recortes a funcionarios, y, después de muchos avisos de I.U., van a subir el IRPF a los que ganan más de ciento veinte mil euros al año. Con valor el 2011 y con repercusión positiva en las arcas comunitarias el 2012. Es de risa, vamos.
A lo mejor o a lo peor ha cambiado el que manda en Catalunya y lo quitan. Todo lo hacen cara a la galería.
Y en estos tiempos de crisis generalizada, el colofón. Resulta que a los futbolistas llamados por la selección Española de fútbol , ha disputar el Mundial de Sudáfrica, les han asegurado, si lo ganan, unas primas de seiscientos mil euros por barba. Si, han leído bien, seiscientos mil euros de premio por llevarse el Mundial. Y ese dinero de donde sale?. De la Federación Española de Fútbol señores.
De las arcas del Estado. Que nos lo expliquen por favor. Y que lo expliquen bien a todos los que están sin empleo, a los que viven de pensiones miseras, a los funcionarios que ya en este mes les cercenaran el salario, y al resto también de pensionistas que en el 2011 se les congelaran sus emolumentos. Sin mas comentarios.
jueves, 20 de mayo de 2010
TRAS LOS PASOS DE GEORGES
Queridos amigos, seguidores pacientes, hoy publíco mi ùltimo trabajo en el "Taller de Escritura" . Espero que os guste.
La noche es cerrada, apenas se clarea la luna entre los muchos arboles que bordean la carretera. El coche que conduzco parece conocerse el camino pues mis ojos, algo mortecinos, dudan entreabiertos. He salido de casa. Bien no estoy seguro desde donde he emprendido el camino. Cierto que he subido al vehículo que estaba aparcado cerca de la estación y, no se si es mio, pero yo tenia las llaves. La verdad que, aunque lo intento, hurgando en mi cerebro, no consigo saber que pasa.
De repente una voz, bronca, que viene del costado del acompañante, murmurándome al oído, dice...
Georges, aminora la marcha, vas demasiado deprisa y apenas se ve la carretera¡
Como movido por un resorte, a regañadientes, suelto el pie del acelerador, miro de reojo a mi derecha y no veo a nadie. Creo que subí solo al coche, cuando salí del restaurante. Iba con la misma ropa que había entrado, vaqueros, camisa de franela a cuadros y un suéter de esos que llevan un cocodrilo en la pechera. Y unos mocasines negros. La cena no me acabó de complacer. Las habas estaban un poco duras, y el segundo plato, bacalao a la no se que, estaba muy salado. Lo único apetecible, el vino, un Merlot tinto del dos mil uno. Me acabé toda la botella.
El trazado del camino era ciertamente sinuoso. Podría haber optado por dar un poco mas de vuelta y escoger la autovía pero quería llegar pronto, más rápido. Y en el atajo escogido abundaban las curvas. En una de ellas casi me empotro contra el muro de piedra que sirven de protección en las carreteras secundarias. Ciertamente no había mucha claridad y los faros del coche parecían no alumbrar lo necesario. A lo lejos, por mi izquierda, se adivinaban las luces de la ciudad, que parecía cercana. Y otra vez esa voz, a mi derecha...
No escarmientas Georges, nos vamos a estrellar si continuas con esa velocidad. En el próximo pueblo para, esperaré que pase el próximo autobús de linea.
Seguía sin ver nadie a mi lado. Conecté la radio. La cabeza empezaba a dolerme. Y cada vez constaba mas mantener lo ojos abiertos. Busqué en la guantera unas pastillas. Eran blancas, me puse dos en la boca y bebí un trago de agua que me había llevado del restaurante al salir. Y seguí intentando circular por la carretera sin contratiempos. La noche cada vez mas oscura no ayudaba en nada. A pesar de que no iba despacio el cuenta kilómetros apenas marcaba los sesenta por hora. De repente, en un instante el coche trompicó hacia mi derecha y cayó dando unas cuantas vueltas.
Georges, Georges, que pasa, que haces?, nos caemos...¡¡
Creo que di unas cuantas volteretas. Una de mis piernas quedó atrapada entre la puerta del coche medio entreabierta. Seguía doliéndome la cabeza y era evidente que algo había pasado. El coche era pura chatarra. Alguien estiraba mi brazo sacándome de entre los amasijos de hierro. La luna iluminaba el montón de basura por donde andábamos. A mi lado una figura casi femenina, fina, larga con una especie de túnica blanca. Su cara parecía la de un ángel y seguía estirando de mi hacia arriba. Mis pies y mis manos me dolían al pisar los escombros.
Georges, sígueme , estamos cerca de la carretera, no te preocupes, todo ira bien¡¡
Yo seguía subiendo, como decía aquel ángel, hasta que de golpe, entré en un sueño plácido, profundo y no sentía dolor alguno mientras mi cuerpo se escapaba de todo control y se desplomaba.
De pronto comencé a reaccionar. Abrí los ojos y mire a mi alrededor. Estaba en una habitación repleta de gente. No reconocía a nadie. Mi boca estaba reseca y algo en ella me molestaba. No podía balbucear palabra aunque lo intentaba. Un tubo salia de mi garganta. En mi brazo izquierdo tenia puesta una vía en la que un gotero dejaba caer algún liquido acuoso. A mi nariz llegaba oxígeno a través de un par de tubitos de plástico. Me dolía también la cabeza. Alguien dijo...
Se esta despertando, Daniel se ha recuperado...¡¡
Volví la cabeza como pude hacia el lugar donde sonaba la voz y entonces vi al policía. Comencé a recordar, a ver algunas imágenes. Un tiroteo en pleno centro de París. Georges Bonnet y su compinche Blanc habían intentado robar en una joyería. Y yo había recibido un par de disparos en el estómago mientras intentaba detenerles. Creí que me moría. Entonces mi accidente en aquella carretera de curvas? El ángel......?. Miré hacia Dubois. Estaba conmigo, en el hospital. Dubois es mi compañero en la Sûreté .
No intentes hablar Daniel -dijo Dubois- nos has dado un buen susto. Hace rato que tenias alucinaciones. Lorraine, tu mujer, esta aquí. Quiere entrar a verte.
Por fin parecía que todo volvía a la normalidad. No estaba loco ni nada parecido. Había tenido alucinaciones. Mi inconsciente me había jugado una mala pasada. Me habían operado de urgencias tras el tiroteo. Mi vida no corría ya peligro. En unos días podría ir a casa con los míos. Mi compañero Dubois había sido el “ángel” al sacarme arrastrando del altercado y metiéndome rápidamente en una ambulancia.
La noche es cerrada, apenas se clarea la luna entre los muchos arboles que bordean la carretera. El coche que conduzco parece conocerse el camino pues mis ojos, algo mortecinos, dudan entreabiertos. He salido de casa. Bien no estoy seguro desde donde he emprendido el camino. Cierto que he subido al vehículo que estaba aparcado cerca de la estación y, no se si es mio, pero yo tenia las llaves. La verdad que, aunque lo intento, hurgando en mi cerebro, no consigo saber que pasa.
De repente una voz, bronca, que viene del costado del acompañante, murmurándome al oído, dice...
Georges, aminora la marcha, vas demasiado deprisa y apenas se ve la carretera¡
Como movido por un resorte, a regañadientes, suelto el pie del acelerador, miro de reojo a mi derecha y no veo a nadie. Creo que subí solo al coche, cuando salí del restaurante. Iba con la misma ropa que había entrado, vaqueros, camisa de franela a cuadros y un suéter de esos que llevan un cocodrilo en la pechera. Y unos mocasines negros. La cena no me acabó de complacer. Las habas estaban un poco duras, y el segundo plato, bacalao a la no se que, estaba muy salado. Lo único apetecible, el vino, un Merlot tinto del dos mil uno. Me acabé toda la botella.
El trazado del camino era ciertamente sinuoso. Podría haber optado por dar un poco mas de vuelta y escoger la autovía pero quería llegar pronto, más rápido. Y en el atajo escogido abundaban las curvas. En una de ellas casi me empotro contra el muro de piedra que sirven de protección en las carreteras secundarias. Ciertamente no había mucha claridad y los faros del coche parecían no alumbrar lo necesario. A lo lejos, por mi izquierda, se adivinaban las luces de la ciudad, que parecía cercana. Y otra vez esa voz, a mi derecha...
No escarmientas Georges, nos vamos a estrellar si continuas con esa velocidad. En el próximo pueblo para, esperaré que pase el próximo autobús de linea.
Seguía sin ver nadie a mi lado. Conecté la radio. La cabeza empezaba a dolerme. Y cada vez constaba mas mantener lo ojos abiertos. Busqué en la guantera unas pastillas. Eran blancas, me puse dos en la boca y bebí un trago de agua que me había llevado del restaurante al salir. Y seguí intentando circular por la carretera sin contratiempos. La noche cada vez mas oscura no ayudaba en nada. A pesar de que no iba despacio el cuenta kilómetros apenas marcaba los sesenta por hora. De repente, en un instante el coche trompicó hacia mi derecha y cayó dando unas cuantas vueltas.
Georges, Georges, que pasa, que haces?, nos caemos...¡¡
Creo que di unas cuantas volteretas. Una de mis piernas quedó atrapada entre la puerta del coche medio entreabierta. Seguía doliéndome la cabeza y era evidente que algo había pasado. El coche era pura chatarra. Alguien estiraba mi brazo sacándome de entre los amasijos de hierro. La luna iluminaba el montón de basura por donde andábamos. A mi lado una figura casi femenina, fina, larga con una especie de túnica blanca. Su cara parecía la de un ángel y seguía estirando de mi hacia arriba. Mis pies y mis manos me dolían al pisar los escombros.
Georges, sígueme , estamos cerca de la carretera, no te preocupes, todo ira bien¡¡
Yo seguía subiendo, como decía aquel ángel, hasta que de golpe, entré en un sueño plácido, profundo y no sentía dolor alguno mientras mi cuerpo se escapaba de todo control y se desplomaba.
De pronto comencé a reaccionar. Abrí los ojos y mire a mi alrededor. Estaba en una habitación repleta de gente. No reconocía a nadie. Mi boca estaba reseca y algo en ella me molestaba. No podía balbucear palabra aunque lo intentaba. Un tubo salia de mi garganta. En mi brazo izquierdo tenia puesta una vía en la que un gotero dejaba caer algún liquido acuoso. A mi nariz llegaba oxígeno a través de un par de tubitos de plástico. Me dolía también la cabeza. Alguien dijo...
Se esta despertando, Daniel se ha recuperado...¡¡
Volví la cabeza como pude hacia el lugar donde sonaba la voz y entonces vi al policía. Comencé a recordar, a ver algunas imágenes. Un tiroteo en pleno centro de París. Georges Bonnet y su compinche Blanc habían intentado robar en una joyería. Y yo había recibido un par de disparos en el estómago mientras intentaba detenerles. Creí que me moría. Entonces mi accidente en aquella carretera de curvas? El ángel......?. Miré hacia Dubois. Estaba conmigo, en el hospital. Dubois es mi compañero en la Sûreté .
No intentes hablar Daniel -dijo Dubois- nos has dado un buen susto. Hace rato que tenias alucinaciones. Lorraine, tu mujer, esta aquí. Quiere entrar a verte.
Por fin parecía que todo volvía a la normalidad. No estaba loco ni nada parecido. Había tenido alucinaciones. Mi inconsciente me había jugado una mala pasada. Me habían operado de urgencias tras el tiroteo. Mi vida no corría ya peligro. En unos días podría ir a casa con los míos. Mi compañero Dubois había sido el “ángel” al sacarme arrastrando del altercado y metiéndome rápidamente en una ambulancia.
jueves, 13 de mayo de 2010
DOMINGO DE GLORIA
Esta es la semana. Y es la última en la que el Barça culminará ,con la belleza de su arte futbolistico, esta Liga, no lo dudemos, de manera triunfal. Con el permiso del Valladolid que dirige el ínclito Javier Clemente. Y en detrimento de su eterno rival deportivo el Real Madrid.
Esta es la semana también en que ha comenzado la carrera para ocupar el sillón Presidencial del F.C. Barcelona. Una poltrona preciada, deseada, anhelada por varios pretendientes. Porque será. Hay varias razones. La más utilizada, el sentimiento blaugrana. Otras, el ego , la ambición de cada uno de los que pelearán, esperemos con lealtad hacia el Club, respeto a los verdaderos dueños de la Entidad, los socios; y con fair play.
Uno de los precandidatos que, al parecer, comienza en la linea de salida con algo de ventaja, Sandro Rosell, vuelve al escaparate mediático en son de paz. Su lema “Tots som el Barça”, así lo proclama.
En su primera comparecencia en su sede electoral, arrasó. No cabía un alma. Y su discurso animoso, -donde desmenuzó muy bien su proyecto de futuro-, hizo las delicias de todos los asistentes.
Estoy convencido que todo sera así de correcto hasta el próximo lunes. El diecisiete de Mayo, salvo honrosas excepciones, veremos a los verdaderos precandidatos. Cada uno de ellos sacara sus cartas, ocultas aun, para contrarrestar a los demás adversarios. La semana próxima serán como los boxeadores en un ring. Si es posible alguno enviará a su rival algún golpe ilícito.
Espero, -me agarro fuertemente al lema de Sandro-, “Tots som el Barça”, que, dentro de lo posible haya un total respeto a la Entidad, a los socios, a Catalunya, en resumen que la “sangre no llegue al río”...y que gane el mejor. El que presente el mejor programa. Amén.
Esta es la semana también en que ha comenzado la carrera para ocupar el sillón Presidencial del F.C. Barcelona. Una poltrona preciada, deseada, anhelada por varios pretendientes. Porque será. Hay varias razones. La más utilizada, el sentimiento blaugrana. Otras, el ego , la ambición de cada uno de los que pelearán, esperemos con lealtad hacia el Club, respeto a los verdaderos dueños de la Entidad, los socios; y con fair play.
Uno de los precandidatos que, al parecer, comienza en la linea de salida con algo de ventaja, Sandro Rosell, vuelve al escaparate mediático en son de paz. Su lema “Tots som el Barça”, así lo proclama.
En su primera comparecencia en su sede electoral, arrasó. No cabía un alma. Y su discurso animoso, -donde desmenuzó muy bien su proyecto de futuro-, hizo las delicias de todos los asistentes.
Estoy convencido que todo sera así de correcto hasta el próximo lunes. El diecisiete de Mayo, salvo honrosas excepciones, veremos a los verdaderos precandidatos. Cada uno de ellos sacara sus cartas, ocultas aun, para contrarrestar a los demás adversarios. La semana próxima serán como los boxeadores en un ring. Si es posible alguno enviará a su rival algún golpe ilícito.
Espero, -me agarro fuertemente al lema de Sandro-, “Tots som el Barça”, que, dentro de lo posible haya un total respeto a la Entidad, a los socios, a Catalunya, en resumen que la “sangre no llegue al río”...y que gane el mejor. El que presente el mejor programa. Amén.
lunes, 10 de mayo de 2010
CUARENTA AÑOS … Y UN DIA
Queridos amigos hoy no voy a enrollarme con mis clases de Creación Literaria ni nada por el estilo. Por cierto, sin que venga a cuento, mi querido profesor de esa materia ha desaparecido. Me imagino que al valorar mis ultimas parrafadas debió acabar con un frasco de aspirinas entero y debió sufrir algún percance. Espero que pronto se recupere. Sigamos con lo nuestro.
Con permiso, el tema de hoy es personal . Y aunque el titulo de esta entrada pueda parecer que voy a tratar de explicar una condena, no es así. Sino todo lo contrario. Cuarenta años y un día con Martina, con mis hijos, nietos, con toda mi familia, son una bendición. Me comentaba un amigo querido , veterano también el, que “Con lo que ha costado llegar hasta aquí...”. Y es cierto, ha costado mucho llegar hasta hoy. Muchas dificultades pero también muchas alegrías. Mucho trabajo pero buenos días de plácido descanso. Y lo mas importante, amor; cariño, comprensión, paciencia, respeto. Y calor, ese calor que da un hogar bien repleto de seres queridos.
Pero volviendo a parafrasear a mi buen amigo B......con lo que ha costado llegar hasta aquí, hay que seguir haciendo el mismo camino. Y para coger fuerzas nos fuimos con Martina, nuestros hijos, -con sus respectivas parejas-, y con todos los nietos, a celebrar esa fecha señalada. Alrededor de una buena mesa disfrutamos, un día más, de la buena armonía. Y, si el tiempo lo permite, nos volveremos a juntar dentro de otros diez años.
viernes, 30 de abril de 2010
EL VUELO JK6622 DESTINO GRANADA
Otra semana más y vuelvo con un nuevo trabajo para el "Taller". Esta vez el tema obligaba con el ritmo, escena, narración lineal, resumen, elípsis, descripción, suspensión y el análisis del discurso narrativo. No sabia por donde empezar. Espero que lo parido sea soportable. Gracias nuevamente por seguirme lo cual me llena de moral.
Hoy me he levantado como cualquier otro día de mi vida. Aunque pongo el despertador a las siete de la mañana, no lo dejo sonar, pues llevo rato despierto bastante tiempo, desde la cuatro de la madrugada. Por mi cabeza se cruzan imágenes de lugares y de acontecimientos, algunos de ellos sin sentido aparente. Es probable que durante ese periodo también haya soñado. Lo último que recuerdo es que cogía un tren de cercanías, sin billete. El revisor se ha percatado de la cuestión y rápidamente ha empezado a perseguirme pues yo había puesto pies en polvorosa. El diligente funcionario, por suerte, me perdía de vista, y yo me encontraba, sudoroso, en un cruce de calles que no sabia distinguir. ¡Uf menuda pesadilla!
Mientras me preparo el café con leche habitual, enciendo la televisión y busco algún informativo. Después preparo las tostadas con mantequilla y mermelada y me siento para disfrutar de unos de los momento mas agradables de la jornada. Una jornada que, a diferencia de las de este ultimo mes de Abril, tiene algo de especial para mí. Volaré por primera vez hacia Granada, por trabajo, en una misión de la que puede depender mi ascenso en la compañía donde trabajo como Supervisor de Créditos.
Mi jefe, Antonio, Director Financiero, llevaba una semana proponiéndome para el desplazamiento hablándome de las posibles ventajas para mi si fructificaba la operación.
Pablo, has hecho méritos para el trabajo y estoy convencido de que no vas a decepcionarme.
No, Antonio, estoy preparado para el viaje. Espero superar esas ansias que me entran cada vez que he de coger un avión - le dije ayer lunes, poco antes de marcharme hacia mi casa.
Después de pasar por la ducha, afeitarme me pongo mi mejor traje de entretiempo, uno de color beige, camisa blanca y una corbata marrón oscura, aparentemente a juego. El vuelo salia desde el aeropuerto de Barcelona a las nueve y veinte de la mañana, debía darme prisa. De mi casa a la terminal solo tenia veinte minutos de viaje. Con las prisas casi olvido mi maletín con la documentación precisa y mis poderes de la compañía. Una vez dentro de mi coche, mi cabeza empieza a pensar en la operación que tenía encomendada en Granada: conseguir que nuestro distribuidor en esa zona siga con nuestros productos, previa cancelación de la deuda atrasada existente. Para ser lunes el tráfico era bastante fluido.
El vuelo fue bueno, con solo un par de sustos por esos baches que se originan de vez en cuando.
En el aeropuerto Federico García Lorca, el avión aparca casi tocando la terminal , y, allí estaban Carlos Pardo mi compañero que llevaba el aspecto comercial y, acompañándole Jesús Gimenez el distribuidor. Tras los saludos de rigor nos trasladamos, en el coche de Carlos, a la capital, donde Jesús tenia sus oficinas. Ya eran cercanas las doce del mediodía. En un momento aproveché para enviarle a mi esposa, María, un sms comunicándole que había llegado bien.
El trayecto corto, unos diecisiete kilómetros, nos dio para encarrilar ya algunos de los condicionantes de la operación, forma de pago de la deuda pendiente y nuevas posibilidades de productos que Carlos se aplicó bien en explicar.
Pablo que tal la familia?-me pregunto Carlos-
Bien; ya se que vosotros habéis tenido otro hijo. Me entere por el jefe Antonio. Muchas felicidades.
Tu crees que terminaremos hoy?- dijo mi compañero-
Espero que sí, Carlos, me gustaría coger el vuelo de vuelta que sale a las veinte treinta y cinco.
Cerca de las dos de la tarde nos encaminamos hacia el restaurante Cunini, una selecta marisquería, próxima a la Catedral. Jesús insistió en llevarnos y dejar el tema de las cuentas para después. En realidad fue durante la comida donde atamos todos los cabos del negocio.
Por los veinte mil euros de la deuda hago una transferencia, de la mitad y el resto concretamos unos pagarés.-aseveró Jesús.
Bien, dije. No esperaba menos; que la competencia esta tras de tus pasos y no nos gustaría tomar otra decisión al respecto. Ya sabes que tuvimos que luchar mucho para tu incorporación a nuestra red de distribuidores. Pasaremos por la Notaría para firmar el reconocimiento de la deuda.
Pese a los estira y afloja la comida transcurrió correctamente y a las cuatro de la tarde ya estábamos nuevamente en las oficinas. En el trayecto, iba yo recordando cuando aterricé en la multinacional Pinturas y Barnices Alemanes, haría unos seis años. Entre medio recomendado, y no fui muy bien recibido. Mis compañeros, tardaron tiempo en darme la oportunidad de abrirme hacia ellos y en demostrarles mi valía. En principio el Director General, Klaus Juergueen , me encomendó revisar todas las cuentas y poner al día los cobros. Tuve que repasar la tarea de otros y ello no ayudó nada para que mis nuevos compañeros me cogieran confianza. El tiempo todo lo cura y en este caso también fue así.
Pablo, Carlos, ya estamos llegando a la tienda, Pinturas Granadinas-Jesús nos la señalaba de lejos-. Verdad que con las nuevas obras ha quedado mucho mejor?
Era cierto, con las modificaciones se habían resuelto algunos problemas de espacio que tenían antes. Dimos una vuelta por los tres pisos del edificio, los garajes, y el almacén de productos peligrosos, apartados de todo lo demás. El negocio de Jesús era uno de los que mas facturaba en Granada y provincia.
Tenéis que ayudarme con la deuda, los plazos,insistía Jesús Gimenez.
Jesús, le respondí algo serio, ya lo hemos hablado en varias ocasiones. Se han producido muchos impagos y la situación ya no podía seguir mas. Seguiremos suministrandote productos con la condición de reconocer la deuda notarialmente y a finiquitarla en un plazo máximo de dos años. Los intereses serán del cinco por ciento anual. Y, recuerda durante los seis meses próximos el pago de los productos que solicites sera anticipado.
Jesús intentaba asimilarlo todo deprisa pero se mostró algo alterado.
De acuerdo, así quedamos. No habrán más impagos. He vendido una de las naves de La Fe, y tengo ahora un buen remanente de dinero, concluía Jesús.
El paso por la Notaría fue rápido. Una copia de la documentación ya la había enviado yo, desde Barcelona, por fax. Misión cumplida. Conservavamos al mejor distribuidor que había en Granada.
Una vez con los pagarés y el justificante de la transferencia en mi maletín, me despedí de Jesús. Carlos, como no íbamos mal de tiempo, aun no eran las seis de la tarde y el avión salia pasadas las ocho, me llevó a ver la famosa Alhambra, en una visita fugaz, que en realidad no dio para mucho. Pero fue mucho más de lo que pude imaginar. Arreglar el entuerto para el que había viajado tan lejos. Muchísimo para un solo día. Una jornada completa que me sirvió para conseguir el ascenso tan esperado. Un ascenso por el que me había esforzado y luchado mucho en los últimos dos años de trabajo.
Una vez en casa, relajado tras el viaje, cerca de las once de la noche, aprovechamos con María , mientras saboreábamos la cena, para ver la cartelera cinematográfica y escoger una película para salir y ver juntos el próximo viernes por la tarde.
Hoy me he levantado como cualquier otro día de mi vida. Aunque pongo el despertador a las siete de la mañana, no lo dejo sonar, pues llevo rato despierto bastante tiempo, desde la cuatro de la madrugada. Por mi cabeza se cruzan imágenes de lugares y de acontecimientos, algunos de ellos sin sentido aparente. Es probable que durante ese periodo también haya soñado. Lo último que recuerdo es que cogía un tren de cercanías, sin billete. El revisor se ha percatado de la cuestión y rápidamente ha empezado a perseguirme pues yo había puesto pies en polvorosa. El diligente funcionario, por suerte, me perdía de vista, y yo me encontraba, sudoroso, en un cruce de calles que no sabia distinguir. ¡Uf menuda pesadilla!
Mientras me preparo el café con leche habitual, enciendo la televisión y busco algún informativo. Después preparo las tostadas con mantequilla y mermelada y me siento para disfrutar de unos de los momento mas agradables de la jornada. Una jornada que, a diferencia de las de este ultimo mes de Abril, tiene algo de especial para mí. Volaré por primera vez hacia Granada, por trabajo, en una misión de la que puede depender mi ascenso en la compañía donde trabajo como Supervisor de Créditos.
Mi jefe, Antonio, Director Financiero, llevaba una semana proponiéndome para el desplazamiento hablándome de las posibles ventajas para mi si fructificaba la operación.
Pablo, has hecho méritos para el trabajo y estoy convencido de que no vas a decepcionarme.
No, Antonio, estoy preparado para el viaje. Espero superar esas ansias que me entran cada vez que he de coger un avión - le dije ayer lunes, poco antes de marcharme hacia mi casa.
Después de pasar por la ducha, afeitarme me pongo mi mejor traje de entretiempo, uno de color beige, camisa blanca y una corbata marrón oscura, aparentemente a juego. El vuelo salia desde el aeropuerto de Barcelona a las nueve y veinte de la mañana, debía darme prisa. De mi casa a la terminal solo tenia veinte minutos de viaje. Con las prisas casi olvido mi maletín con la documentación precisa y mis poderes de la compañía. Una vez dentro de mi coche, mi cabeza empieza a pensar en la operación que tenía encomendada en Granada: conseguir que nuestro distribuidor en esa zona siga con nuestros productos, previa cancelación de la deuda atrasada existente. Para ser lunes el tráfico era bastante fluido.
El vuelo fue bueno, con solo un par de sustos por esos baches que se originan de vez en cuando.
En el aeropuerto Federico García Lorca, el avión aparca casi tocando la terminal , y, allí estaban Carlos Pardo mi compañero que llevaba el aspecto comercial y, acompañándole Jesús Gimenez el distribuidor. Tras los saludos de rigor nos trasladamos, en el coche de Carlos, a la capital, donde Jesús tenia sus oficinas. Ya eran cercanas las doce del mediodía. En un momento aproveché para enviarle a mi esposa, María, un sms comunicándole que había llegado bien.
El trayecto corto, unos diecisiete kilómetros, nos dio para encarrilar ya algunos de los condicionantes de la operación, forma de pago de la deuda pendiente y nuevas posibilidades de productos que Carlos se aplicó bien en explicar.
Pablo que tal la familia?-me pregunto Carlos-
Bien; ya se que vosotros habéis tenido otro hijo. Me entere por el jefe Antonio. Muchas felicidades.
Tu crees que terminaremos hoy?- dijo mi compañero-
Espero que sí, Carlos, me gustaría coger el vuelo de vuelta que sale a las veinte treinta y cinco.
Cerca de las dos de la tarde nos encaminamos hacia el restaurante Cunini, una selecta marisquería, próxima a la Catedral. Jesús insistió en llevarnos y dejar el tema de las cuentas para después. En realidad fue durante la comida donde atamos todos los cabos del negocio.
Por los veinte mil euros de la deuda hago una transferencia, de la mitad y el resto concretamos unos pagarés.-aseveró Jesús.
Bien, dije. No esperaba menos; que la competencia esta tras de tus pasos y no nos gustaría tomar otra decisión al respecto. Ya sabes que tuvimos que luchar mucho para tu incorporación a nuestra red de distribuidores. Pasaremos por la Notaría para firmar el reconocimiento de la deuda.
Pese a los estira y afloja la comida transcurrió correctamente y a las cuatro de la tarde ya estábamos nuevamente en las oficinas. En el trayecto, iba yo recordando cuando aterricé en la multinacional Pinturas y Barnices Alemanes, haría unos seis años. Entre medio recomendado, y no fui muy bien recibido. Mis compañeros, tardaron tiempo en darme la oportunidad de abrirme hacia ellos y en demostrarles mi valía. En principio el Director General, Klaus Juergueen , me encomendó revisar todas las cuentas y poner al día los cobros. Tuve que repasar la tarea de otros y ello no ayudó nada para que mis nuevos compañeros me cogieran confianza. El tiempo todo lo cura y en este caso también fue así.
Pablo, Carlos, ya estamos llegando a la tienda, Pinturas Granadinas-Jesús nos la señalaba de lejos-. Verdad que con las nuevas obras ha quedado mucho mejor?
Era cierto, con las modificaciones se habían resuelto algunos problemas de espacio que tenían antes. Dimos una vuelta por los tres pisos del edificio, los garajes, y el almacén de productos peligrosos, apartados de todo lo demás. El negocio de Jesús era uno de los que mas facturaba en Granada y provincia.
Tenéis que ayudarme con la deuda, los plazos,insistía Jesús Gimenez.
Jesús, le respondí algo serio, ya lo hemos hablado en varias ocasiones. Se han producido muchos impagos y la situación ya no podía seguir mas. Seguiremos suministrandote productos con la condición de reconocer la deuda notarialmente y a finiquitarla en un plazo máximo de dos años. Los intereses serán del cinco por ciento anual. Y, recuerda durante los seis meses próximos el pago de los productos que solicites sera anticipado.
Jesús intentaba asimilarlo todo deprisa pero se mostró algo alterado.
De acuerdo, así quedamos. No habrán más impagos. He vendido una de las naves de La Fe, y tengo ahora un buen remanente de dinero, concluía Jesús.
El paso por la Notaría fue rápido. Una copia de la documentación ya la había enviado yo, desde Barcelona, por fax. Misión cumplida. Conservavamos al mejor distribuidor que había en Granada.
Una vez con los pagarés y el justificante de la transferencia en mi maletín, me despedí de Jesús. Carlos, como no íbamos mal de tiempo, aun no eran las seis de la tarde y el avión salia pasadas las ocho, me llevó a ver la famosa Alhambra, en una visita fugaz, que en realidad no dio para mucho. Pero fue mucho más de lo que pude imaginar. Arreglar el entuerto para el que había viajado tan lejos. Muchísimo para un solo día. Una jornada completa que me sirvió para conseguir el ascenso tan esperado. Un ascenso por el que me había esforzado y luchado mucho en los últimos dos años de trabajo.
Una vez en casa, relajado tras el viaje, cerca de las once de la noche, aprovechamos con María , mientras saboreábamos la cena, para ver la cartelera cinematográfica y escoger una película para salir y ver juntos el próximo viernes por la tarde.
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